lunes, 15 de abril de 2013

¿Que por qué te quiero? Pues por que... haces las cosas fáciles, que da igual que no te lo diga , tu estas ahí justo cuando te necesito, antes de que me derrumbe del todo, que da igual que seas tu el que cause mis lágrimas, eres tu mismo el que hace que de ellas salga una sonrisa. Digamos que contigo, la sinceridad no es una obligación; es un  hábito.Que las tardes pasan mas rápido, solamente hablando contigo. Digamos que tienes la virtud de hacer que todo parezca mejor, que los días malos se vuelvan buenos de  repente y que los buenos sean mejores. Que tengo la certeza, de que pase lo que pase, haga lo que haga, tu siempre estarás ahí.
Te quiero, porque a tu lado la vida sabe mejor.

lunes, 8 de abril de 2013

Que eres mi vicio favorito

¿Que por qué te quiero?  Pues por que sí, supongo que es divertido quererte, que me agrada que me quieras. Te confieso, que eres mi vicio favorito, mi mejor pesadilla. No se por que eres tu, podría ser otro, les hay mejores, para que te voy a mentir... jajajajajajajajajajajajajajaja No, para mi no hay nadie mejor que tu, ese es el problema que tengo ahora, que antes, te quería, ahora, he pasado de quererte a necesitarte mas que a mi misma.

La gente dice que nunca se llega a querer de verdad.


Dicen que es muy difícil permanecer mucho tiempo con alguien, que los para siempre no suelen existir, que todo cansa y que es imposible que todo se mantenga para siempre.


Tranquilo, yo soy de esas personas que consiguen imposibles. 
Yo soy de la clase de personas que  se pasan la vida aprendiendo porque a cada paso  comete un fallo. Soy del tipo de personas que comete un error... no dos, si no tres veces antes de no  volver a cometerlo nunca. De las que lloran incluso cuando todo va bien y de las  que sonríen cuando las cosas  van mal. Tengo complejo de masoquismo,  me paso la vida comprando, tengo un complejo con mi aspecto (como el 80% de las adolescentes). Soy egoísta a veces, aunque no lo parezca, las apariencias engañan. 
Y entonces, es cuando te das cuenta de que el mundo no iba tan acelerado como tu pensabas, si no que eras tu la que ibas demasiado despacio y sin darte cuenta de las cosas.