domingo, 12 de febrero de 2012
¿Dónde quedó el respeto, y el medir las palabras para no herir?
¿Dónde quedó eso de pensar en los demás antes que en uno mismo?
¿Dónde quedó lo bueno de la vida?
Puede que últimamente pase del mundo, pero no es por mí, si no porque el mundo es simplemente una secta en la que, si te unes, te vuelves gilipollas y mueres de la forma más inútil y patética posible, y yo me niego a semejante cosa.
En esa "secta", prefieren oír lo que ellos quieren oír, en vez de la verdad.
Prefieren el sufrimiento de los demás a una sonrisa de felicidad por parte del otro.
Los gritos a las canciones cantadas a todo pulmón.
A "primero yo, y luego me ocuparé de ti".
A poner etiquetas sociales por su exterior, en vez de detenerse a conocer a la persona en sí.
No digo que vaya a acabar con mi vida, porque esa no va a ser arruinada por un conjunto de ser que son llamados humanos.Nunca.
Solo digo que si ellos juegan sucio, probarán de su propia medicina.
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